1.621 alucinaciones ante un juez: la curva que ningún abogado debería ignorar
La base de Damien Charlotin ya registra ~1.621 casos de datos falsos generados por IA presentados ante tribunales. La curva sigue subiendo, y un rastreador independiente terminó citado por los propios jueces. Qué dice eso del problema.
¿Cuántas citas inventadas por una máquina hacen falta para que un patrón deje de ser anécdota y se convierta en epidemia? La respuesta, hoy, tiene un número: según la base de datos de Damien Charlotin, investigador del HEC de París, ya se registran alrededor de 1.621 decisiones en las que un profesional presentó ante un juez material falso generado por inteligencia artificial.
Primero los hechos. La AI Hallucination Cases Database no recopila errores de redacción ni opiniones: documenta resoluciones judiciales en las que un tribunal abordó —en algo más que una mención al pasar— el uso de IA, típicamente citas y precedentes fabricados. Charlotin, que mantiene el rastreador casi en solitario, ha llegado a admitir que la tarea "empieza a sentirse como demasiado". No es para menos: a comienzos de 2026 la base rondaba los 1.227 casos y en pocos meses superó los 1.600.
La curva no se aplana
Lo relevante no es el total, sino la pendiente. Según un análisis de PlatinumIDS sobre la base de Charlotin, en una instantánea de 1.227 casos Estados Unidos concentraba 811; le seguían Canadá con 135, Australia con 73 y el Reino Unido con 52, con presencia también de Israel y de más de treinta jurisdicciones. La distribución revela algo incómodo: el problema no es exclusivo de un sistema jurídico ni de un idioma. Y el propio rastreador advierte el sesgo de fondo: solo cuenta los casos que se detectaron.
El número que vemos es el piso, no el techo. Ningún tribunal verifica todas las citas de todos los escritos.
Esa es la verdadera lección de la curva: mientras crezca, no estamos midiendo cuánta IA se usa mal, sino cuánta alcanzamos a descubrir.
Cuando los jueces citan al que cuenta
Hay un giro que merece atención. Un proyecto académico independiente, hecho con una hoja de cálculo y disciplina, terminó siendo referenciado en decisiones judiciales y citado de forma amplia por medios y academia. Que un tribunal mire hacia un rastreador externo para dimensionar el fenómeno dice dos cosas: que la institución reconoce que esto ya es estructural, y que ante el vacío de estadísticas oficiales, el rigor lo está poniendo un tercero. Una base privada no debería ser la principal fuente sobre conducta profesional ante los estrados; que lo sea es, en sí mismo, parte del diagnóstico.
Latinoamérica no es espectadora
La región aparece en el mapa. En Colombia, el Consejo de Estado fijó el 9 de junio de 2026 reglas sobre el uso de IA en la justicia, tras detectar que un abogado citó en un recurso de unificación sentencias que la Relatoría no pudo hallar porque no existían; el expediente se remitió a la Comisión Seccional de Disciplina Judicial de Bogotá. El principio que sentó la corporación es claro: administrar justicia es una función indelegable, y la IA puede apoyar la búsqueda, pero no sustituye el deber de verificar.
En Ablucinaciones tomamos esa advertencia en serio. Por eso mantenemos un espejo en español de esta base —nuestra sección de Casos— para que abogados y jueces de la región consulten en su idioma qué se ha sancionado, dónde y cómo. No para alarmar, sino para que nadie pueda alegar que no lo sabía.
El principio
La herramienta no firma el escrito: lo firma quien lo presenta. La responsabilidad profesional no se delega en un modelo, y la diligencia debida —verificar cada cita antes de invocarla— no es una formalidad, es el deber. Mientras la curva siga subiendo, la única defensa frente a la ablucinación jurídica seguirá siendo la más antigua: leer la sentencia antes de citarla.
Fuentes: AI Hallucination Cases Database de Damien Charlotin (damiencharlotin.com/hallucinations); Bloomberg Law, "AI-Faked Cases Become Core Issue Irritating Overworked Judges"; PlatinumIDS, "1,227 Fabricated Citations and Counting" (2026); Infobae Colombia, Consejo de Estado fija reglas sobre IA en la justicia (9 de junio de 2026).