¿Te llegó una sentencia, un escrito o una cita que ablucina —que invoca jurisprudencia, normas o doctrina inexistentes o tergiversadas, vestidas con forma jurídica impecable? Repórtala. Adjunta el documento o pega el enlace (y, si quieres, el texto). Revisamos lo que nos envíen y publicamos las que ablucinen, con su análisis. Porque exponer la ablucinación —con nombre, radicado y fuente— es la mejor forma de combatirla. De la ablucinación a la pericia.