Cuando el junior alucina y el socio firma: la mentoría como control de calidad
La IA no exime de enseñar el oficio. Si un abogado joven cita jurisprudencia inventada y el socio senior la firma sin verificar, ¿de quién es la falta? La supervisión no es un trámite: es el último filtro entre el bufete y la sanción.
¿Quién responde cuando el abogado junior alucina y el socio senior firma? La pregunta dejó de ser hipotética. Un editorial de Long Island Business News (15 de junio de 2026) sostiene que los bufetes tienen una obligación ética de formar a sus abogados jóvenes en el uso responsable de la inteligencia artificial. El planteamiento es correcto, pero conviene precisar su fundamento: no es una buena práctica gerencial, sino un deber deontológico exigible cuyo incumplimiento ya produce sanciones a ambos lados del Atlántico.
El deber de supervisar no es opcional
La Opinión Formal 512 de la American Bar Association, del 29 de julio de 2024, lo dice sin rodeos: bajo las Reglas Modelo 5.1 y 5.3, los abogados con responsabilidades de supervisión deben asegurar que quienes usan herramientas de IA generativa estén capacitados en sus usos prácticos y éticos y en sus riesgos. Y advierte algo que los manuales internos suelen ignorar: esa formación no puede ser un evento único, sino un proceso continuo, por la naturaleza cambiante de la tecnología.
El dato que da urgencia al asunto es la escala. La base de datos de Damien Charlotin (HEC Paris), que cataloga decisiones judiciales con citas alucinadas, superó los 1.200 casos a nivel mundial a comienzos de 2026 —cerca de 800 en Estados Unidos— y crece a cinco o seis casos nuevos por día. No es una anécdota de 2023; es una tendencia que se acelera.
La sanción nunca recae solo en el junior
En Mata v. Avianca, el juez Castel impuso, el 22 de junio de 2023, una sanción de 5.000 dólares a los dos abogados y a la firma Levidow, Levidow & Oberman. La lección estructural: la responsabilidad no se diluye hacia abajo. En marzo de 2026, el Sexto Circuito federal estadounidense impuso 30.000 dólares en sanciones —15.000 a cada uno— por escritos plagados de citas fabricadas.
No hay nada impropio en usar IA; lo impropio es firmar sin verificar. El deber de cuidado del litigante es absoluto, y la firma del socio es la última puerta antes del expediente.
El ángulo latinoamericano
Colombia ya recorrió este camino. La Corte Suprema de Justicia sancionó al abogado Jorge Hernán Zapata Vargas con una multa de 15 salarios mínimos legales mensuales, el 4 de noviembre de 2025, por un escrito con citas jurisprudenciales inexistentes que un sistema de IA había alucinado; incluso tras ser advertido, presentó una versión corregida con nuevas referencias falsas antes de admitir el uso de la herramienta.
Días atrás, el Consejo de Estado fijó reglas para el uso de IA en la justicia tras el caso de un abogado que habría inventado sentencias con ChatGPT (Infobae, 9 de junio de 2026). El principio rector es limpio: la IA puede apoyar la búsqueda y organización de información, pero «la responsabilidad sigue recayendo en quien firma y presenta los documentos». La diligencia, la buena fe y la lealtad procesal no se delegan en un modelo.
El riesgo de fondo: aprender a litigar sin criterio
El peligro silencioso no es la sanción puntual, sino una generación que aprenda a litigar delegando el razonamiento. Cuando el junior no distingue una sentencia real de una verosímil, no es que use mal la herramienta: es que nunca aprendió el oficio. Por eso la mentoría no es cortesía generacional, sino control de calidad. El socio que revisa una cita no solo evita una sanción; transmite el hábito de la verificación, núcleo del criterio jurídico.
- Verificar es enseñar. Cada cita confirmada por el senior es una lección sobre qué constituye una fuente.
- La firma es el filtro. Quien suscribe responde; ningún descargo tecnológico lo exime.
- La formación es continua. Como exige la ABA, un taller anual no basta frente a una tecnología que cambia cada mes.
La IA promete velocidad, pero la velocidad sin criterio es el camino más corto a la ablucinación jurídica. Enseñar el oficio nunca fue delegable; la inteligencia artificial solo subió el precio de olvidarlo.
Fuentes: ABA Formal Opinion 512 (29 jul. 2024); Mata v. Avianca, S.D.N.Y. (22 jun. 2023); base de datos de Damien Charlotin (HEC Paris, 2026); sanción del Sexto Circuito (mar. 2026); Corte Suprema de Justicia de Colombia, sanción a J. H. Zapata Vargas (4 nov. 2025); Consejo de Estado y reglas de IA en la justicia (Infobae, 9 jun. 2026); Long Island Business News (15 jun. 2026).